Las atribuciones espaciales de estos ultimos 50 años y de sus consecuencias tanto presentes como futuras invitan a considerar una relevancia diferenciadora que ha sido considerada por casi todo el variopinto epistemológico del saber en cuanto a la generación de respuestas posibles a la hora de la comprensión de los fenómenos.
La impronta globalizadora y - entre otros - la transformación de la distancia absoluta y relativa convergió a un trastocamiento geográfico-dimensional cuya vigencia aún perdura y es acentuado permanentemente por la innovación tecnológica y sus consecuencias mercantiles.
La atribución escalar del fenómeno es también afectada por el pívot institucional de los Estados que pueden acentuar o disminuir los intercambios comerciales y por ende sus mismos procesos acumulativos.
Su ulterior desarrollo desafió a los tituladores de un mundo plano donde el mismo impulso político fue puesto en cuestión desde los mismos territorios donde sus consecuencias no se hicieron esperar demasiado y que en algunos casos parcialmente posibilitaron la puesta en vigencia de diversos procesos someramente alternativos al mainstream dominante.
Aun esa alternancia es una puja que puede involucrar avances o retrocesos según sea el acomodamiento y la presión de los grupos sociales al interior de esos mismos Estados.
La irreversibilidad climática fruto del proceso económico dominante ha puesto en escena no solo sus causas sino sus efectos que ponen en cuestionamiento su viabilidad futura y que no se trata solamente de una cuestión " ecológico-natural " sino que los últimos acontecimientos dan lugar a un replanteo no solo economicista o tecnológico sino social-demográfico-político donde el factor natural entra de lleno en casi todos los factores humanos algo que los geógrafos conocen casi a la perfección.
El mundo asiste hace mas de un año a un conflicto de ribetes geopolíticos de alcance mundial donde los principales países se encuentran involucrados y que se asemeja a una menguada resolución en el tiempo pero dadas las características situacionales de los actores y de la presencia de recursos estratégicos ha dado lugar a un impulso inflacionario y recesivo de alcance planetario siendo distintivo que una acción politico-belica por parte de un Estado dio lugar al desarrollo de casi impensadas consecuencias en pleno Siglo 21.
La síntesis cognitiva de lo expresado anteriormente y de la razón a una explicación relativa pocos saberes pueden enhebrar desde cuestiones ecológicas hasta historico-economicas y es por ello la profunda vigencia de la Geografía en el contexto actual.
La mirada geográfica distintiva de otros saberes sean estos economicos, políticos o ecológicos y de la simbiosis de lo llamado como " natural " con lo humano hacen a futuro de esta ciencia su desarrollo potencial que ineludiblemente requiere de nuevos y jóvenes interesados en su estudio profundo.
La Geografía - tanto como la Historia - son ciencias de existencia greco - romana y han permanecido a lo largo del tiempo más allá de coyunturas desfavorables o disuasorias pues es casi un lugar común considerar que el mismo desarrollo humano hace mella sobre su cascaron de manera permanente.
Quizás el agotamiento de un ciclo económico o político inviten aun mas a su interés para que desde sus confines se asienten los fundamentos que eviten un próximo agotamiento de la vigencia de una civilización.
Ezequiel Beer
Geógrafo UBA
http://dlvr.it/St5XGX
miércoles, 2 de agosto de 2023
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